Ya en la época que Vatsyayana escribió su Kama Sutra, existía
una serie de habilidades y cualidades que eran consideradas esenciales
para un buen amante.
Esas
cualidades, además, iban más alla de los atributos físicos y conocimientos
en la cama, llegaban hasta el conocimiento sobre cómo mantener
la relación saludable y tratar al compañero con respecto.
Algunas
de esas habilidades y cualidades, a pesar de esenciales en aquella
época tanto para la vida práctica como social, nos parecen bizarras
hoy en día, como por ejemplo, tener conocimientos sobre rocas
y minas o saber tocar ciertos instrumentos musicales que eran
similares a botellones llenos de agua, pero por otro lado, algunos
puntos pueden parecernos extremamente actuales y valen la pena
mencionarlos.
Para
Vatsyayana, era esencial que una mujer tuviera los mismos intereses
que su compañero, y que a ambos les gustaran las mismas cosas,
asi como una mujer tener la capacidad de atraer para sí la atención
y la mente de otros, para tener éxito en la conquista del hombre
que eligió.
Estudios
actuales certifican que tener conocimientos e intereses semejantes
es realmente esencial para el éxito de la relación.
Otro
ejemplo es que en el mundo de profundas diferencias sociales que
era la Índia Antigua, personas podían casarse solamente con individuos
de su misma casta. Aunque esto no ocurra más en estos tiempos,
se entiende que el compañero más compatible con nosotros será,
en teoría, alguien de nuestra misma clase social.